Metodología

El Proyecto Educativo de la Escuela Infantil Eucarístico San José pretende reflejar los valores y principios que orientan y guían la vida de nuestro Centro.


Tenemos en cuenta Real Decreto 828/2003, de 27 de junio, por el que se establecen los aspectos educativos básicos de la Educación Preescolar.


La Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de Calidad de la Educación, determina en su artículo 10 que la Educación Preescolar tiene como finalidad la atención educativa y asistencial a la primera infancia. Esta es la finalidad de nuestro Centro.

La Educación Preescolar, de carácter voluntario para los padres, tiene como finalidad dar respuesta a las necesidades de los niños y de sus familias con el fin de que éstas puedan conciliar la vida laboral y la familiar, y sus hijos sean educados a través de experiencias que, de acuerdo con su proceso de maduración, les faciliten la adquisición de los hábitos y destrezas propios de su edad.

La Educación Preescolar es personalizada desenvolviéndose en un clima de seguridad y afecto que posibilita a los niños un desarrollo emocional equilibrado y a la vez, garantiza la respuesta a sus necesidades fisiológicas, intelectuales y de socialización. La adquisición de la autonomía personal a través del progresivo dominio de su cuerpo, el desarrollo sensorial y su capacidad de comunicación y socialización, son las metas que han de orientar esta etapa educativa.

Educamos en los valores humanos y cristianos. Prendemos dar una educación integral.


Objetivos pedagógicos

1. Que los niños se expresen por medio del lenguaje oral y corporal, aprendan a comunicarse con los otros y a regular el comportamiento en función de las diferentes situaciones.

2. Que identifiquen y expresen, de forma cada vez más precisa, las necesidades básicas de alimentación, higiene, salud, bienestar, juego y relación, actuando progresivamente de forma autónoma.

3. Que conozcan y controlen, de forma progresiva, el propio cuerpo para poder ir consiguiendo mayor autonomía en las actividades de la vida cotidiana.

4. Adecúen progresivamente sus actuaciones a las situaciones de juego y movimiento, utilizándolas para canalizar sus intereses y adquirir conocimientos.

5. Se relacionen con los adultos y con otros niños expresando sus deseos y necesidades, coordinando de forma progresiva sus acciones con las de los otros.

6. Desarrollen las capacidades sensoriales para favorecer la comprensión y el conocimiento del entorno.

7. Aprendan a interpretar y a expresar progresivamente las propias emociones y sentimientos, comenzando a comprender, aceptar y respetar a los demás.

8. Adquieran, de forma progresiva, hábitos de vida saludable, cuidados básicos, alimentación, higiene, salud y bienestar.

9. Reciban educación humana y cristiana de acuerdo a su edad.